Si me hubieran dicho que me casaría con mi jefe apenas dos meses después de conocerlo, habría pensado que estaban equivocados. Nunca me habría imaginado dar ese paso, mucho menos con alguien del trabajo. Se dice que las relaciones en el ámbito laboral son complicadas, y mucho menos cuando apenas te conocen.
Sin embargo, aquí estoy, reflexionando sobre mi reflejo en el espejo de mi antigua habitación en la Ciudad de México. Me estoy preparando para una boda que mis hermanos organizaron rápidamen