El día de la despedida había llegado. Isabella se encontraba en el aeropuerto de la ciudad de México junto a sus tres hermanos, quienes habían sido una parte fundamental en su vida. Las lágrimas amenazaban con brotar de sus ojos mientras abrazaba a cada uno de ellos, sintiendo un nudo en su garganta.
—No llores o todos lloraremos, y sabes que a Luis, se le ve intenso cuando lo hace—dijo Esteban sonriendo melancólico al ver que de nuevo su hermana se marchaba, pero esta vez, no iba sola, ahora t