Capítulo 35. Una prometida
Zaid
Estaba dentro del auto esperando entrar a mi casa. John se había quedado inquieto cuando le dije que iría a casa de Isabella a dejar yo mismo el medicamento, que no necesitaba seguridad, solo iría y vendría de regreso rápido, pero había solo pasado tan rápido esas dos horas con una conversación trivial, conocí más de la familia de ella, hasta que la vi contener un bostezo, que fue cuando decidí irme. Había antes pasado por una tienda donde solía comprar algunas cosas como el chocolate, así