Capítulo 36. Desconfianza
Isabella
Había dormido como bebé el día de ayer, el medicamento me había relajado y calmado el dolor, finalmente me hizo descansar como debía desde hace mucho no lo hacía. A lo lejos escuché la llamada entrante y por el tono debe de ser Julio, uno de mis hermanos. Estiré la mano para tomar mi celular que estaba siendo cargado en la mesa auxiliar a lado de mi cama y miré la pantalla.
—Vamos, Isa, termina con esto. —tenía mucho que contarles a mis hermanos, pero a como era Julio, que era el herma