Capítulo 34. Una llegada
Toronto, Canadá, pista privada, Aeropuerto Internacional Pearson.
Recogí mi bolso, audífonos y mis lentes de sol, John se había acercado para informarme que el auto estaría esperando para irme a dejar a mi departamento, miré hacia el pasillo y mi jefe iba saliendo de la habitación que estaba al final del pasillo, de la última conversación él se había encerrado de nuevo y apenas es que volví a verlo.
—Hasta el lunes, señor Ashgar. —hizo un gesto con su barbilla y luego se puso a hablar por el cel