Cuando Mía escucha la voz de su Rogue, su cuerpo se tensa, su corazón se acelera, sus manos empiezan a sudar, no lo puede creer, está perpleja. Al Leticia verla de esa manera, deja de comer, se coloca de pie y se acerca a Mía con preocupación.
—no puedes huir de mi amada Mía, estoy aquí por tí
—Liam…— pronuncia su nombre balbuceando, por lo que Leticia abre sus ojos como platos
—mi amor, ¿Te has olvidado de mí? Por qué yo te amo con intensidad, eres mi lobita, tu Rogue te necesita— la voz de L