77: Problemas al otro día de casados.
Sonrío asintiendo y él se acuesta a mi lado.
Las luces de la habitación están tenues, apenas iluminadas por una lámpara dorada junto a la cama que hace que todo se vea más cálido de lo que realmente se siente.
—Hay una bata para ti en el baño —me dice con suavidad.
Me levanto sintiendo su mirada recorrer todo mi cuerpo mientras camino. No es una mirada incómoda, más bien curiosa, como si aún no creyera del todo que soy su esposa.
Entro al baño.
El espejo enorme frente al lavabo refleja mi figur