63:El juego a un no termina.
—No por decisión propia.
Dice él, su tono firme y cortante.
—Pero el pacto está.
—Por la cobardía de una persona que ya está muerta.
Dice, refiriéndose a su padre.
—Muerto o no ya está, y de nada sirva que me evadas, sabes que debes cumplir ya que tu padre dio su palabra.
—Saquenla.
Dice Víctor, y detrás de la puerta del baño puedo imaginar a sus hombres, uniformados con camisas oscuras y pantalones impecables, preparados para obedecer sin cuestionar.
—Esta empresa es de tu padre, pero