Bastian intentó no reírse de la gorra con maya que tenía su padre puesta para que los mosquitos no se lo comieran vivo.
Él no podía negar que nunca había estado en un lugar con tantos mosquitos, pero valía la pena por la vista que les brindaba ese lugar.
Estaban en una camioneta todo terreno a toda velocidad, recorriendo la sabana africana. Una parte de él quería ya tener su transformación para poder liberar a su lobo y correr libremente.
Algún día volvería para hacerlo.
Varias camionetas igual