—No voy a mentir —dijo Jeremy con la sonrisa agrandada en su rostro—. Pensé que no iba a llegar a verte en traje de novio.
Jose que estaba arreglándose el cuello de la camisa, le lanzó una mirada cómplice.
—Ni yo —respondió mirándose en el espejo—, creí que me matarían antes de eso.
Dylan entró a la estancia donde estaban y silbó sonoramente.
—¡Qué guapo te ves! —dijo Dylan coqueto—. Sabía que el color negro clásico te vendría bien.
Jose asintió abotonando el último botón de su cuello.
—Déjame