76. OBSESIONADA con mi terapeuta
La pregunta queda suspendida en el aire.
Podría mentir. Podría decir que quiero mejorar, superar mis problemas, ser una buena paciente.
Pero estoy harta de mentir.
"Tú", digo simplemente. "Te quiero".
Cierra los ojos, apretando la mandíbula. "No puedes".
"¿Por qué no?"
"Porque soy tu terapeuta".
"Entonces deja de ser mi terapeuta".
"No es tan sencillo..."
"Sí lo es", insisto. "Remíteme a otro. Dime que ya no puedes tratarme. Y entonces..."
"¿Y entonces qué?", pregunta, abriendo los ojos. "Simpl