Mundo de ficçãoIniciar sessãoGRIS
No dejo de mover mis manos con impaciencia, estando frente a Alexander al hablar sobre estos temas es una cosa, pero frente a un nuevo desconocido… es otra historia. Sus ojos grises me sonríen y creo que he de parecer un fenómeno porque suelta una pequeña risilla que hace que quiera salir corriendo.—No me mires así, Griselda —dice con voz ronca—. No soy un monstruo y tampoco un violador.—Yo no dije eso —replico.Alexander había






