PRIM
Siento como si me estuvieran partiendo por dentro, como si el alma se me estuviera fracturando. El dolor es intenso y esta es la única opción por la que ahora me encuentro dentro del carro de Neith.
Ángel no responde a mis llamadas y las contracciones son tan intensas, que me agarro de lo que encuentro, intento hacer los ejercicios de respiración, pero me son imposibles cuando Neith está a mi lado.
—¿Por qué mierda mentiste?
—No mentí —me agito—. Quise decírtelo, pero… nunca atendiste m