Fane soltó una ligera risa:
—Yo me río de lo que quiero, ¿qué les importa a ustedes?
Hipólito respondió con frialdad:
—¡Estás hablando tonterías! ¿Crees que somos tontos? ¿Acaso no me doy cuenta de que nos estás ridiculizando a nosotros?
Fane levantó una ceja y, sorprendentemente, asintió con la cabeza como una forma de aceptar la acusación. Efectivamente, estaba burlándose de ellos. Su tono era tranquilo, como si estuviera hablando de algo completamente normal.
—Primero que nada, no todos pie