Quique caminaba al frente, seguido de cerca por Nino. Ambos avanzaban con una presencia imponente y una intención asesina que aumentaba a medida que se acercaban a su objetivo. A treinta metros de distancia, Quique se detuvo, y los demás también se detuvieron. Las dos facciones se enfrentaron, y la atmósfera se volvió tensa, con una batalla feroz a punto de estallar en cualquier momento.
Ricardo soltó un bufido despectivo y dijo con una expresión de desprecio:
—¿Han venido a enfrentarse a nosot