22. ¿Confías en mí?
El comunicador en mi oído crepitó con la voz tensa de Sarah.
—Piper, tu ritmo cardíaco se aceleró. ¿Todo bien?
Mantuve mi expresión neutral mientras los tres empleados controlados se acercaban lentamente, como depredadores rodeando presa herida.
—Solo una reunión muy... productiva —murmuré.
El alcalde se acercó a su ventana, dándome la espalda con esa confianza casual que solo tienen las personas que saben que controlan completamente la situación.
—Piper, estos colegas van a acompañarte de vuel