29. Fantasmas del pasado
Ver a Harold parado ahí, con esa sonrisa que conocía pero ojos que no eran suyos, me hizo sentir como si el mundo se hubiera inclinado en un ángulo completamente equivocado.
—No es real —susurré—. Harold está muerto. Lo enterramos.
—Oh, es muy real —dijo Harold-que-no-era-Harold, con voz que tenía la cadencia familiar pero ninguna de la calidez—. Los Arquitectos son muy buenos preservando información útil. Personalidades, memorias, patrones de comportamiento. Todo puede ser... archivado y react