Cena en Familia y un Mensaje Inesperado
Los días habían pasado, la tensión de los periodistas que rondaban a Mary y a mí había bajado un poco. Solo quedaba un día en DC, y teníamos un debate en Chicago. Algunos seguían preguntando y pidiendo entrevistas con ambos, solo por morbo mediático, pero aun así, Mary y yo seguimos saliendo; los mensajes seguían y mis padres, a quienes casi no les importaba con quién saliera, o a quién le hablara, esta vez quisieron conocer a Mary.
Eran alrededor de las