Trato de mover mis manos tal y como lo hizo Elden, pero por más que lo intento no sucede nada.
Lo intento otra vez.
Y otra.
Y otra más.
Tantas veces que termino perdiendo la cuenta.
La frustración empieza a crecer dentro de mí cuando Elden finalmente se acerca, llamando mi atención y haciendo que detenga mis movimientos para centrarme en él- Espera - se acuclilla frente a mí y toma mis manos entre las suyas- Primero tienes que relajarte y no solo hablo de tus movimientos, también de tu mente. E