Capítulo 34. Tregua de la convicción.
Capítulo 34.
Tregua de la Convicción.
Máximo extiende su mano y toma la de ella, atrayéndola a su lado con suavidad, a pesar de las vías y los monitores. Su voz es débil, apenas un murmullo, pero firme y con el tono persuasivo que lo hace el magnate que es. “Cariño, mírame. Sé lo que sufres al dejar a Cristal, con esa mentira de que estoy ‘de viaje’. Ella necesita a su padre cerca, necesita la verdad, no una excusa vacía. Y yo te necesito a ti bien, descansada. En casa estaré mejor, y tú podr