Rebeka fue por petición de sus sobrinos al río, a la cascada que los lugareños decían que concede deseos de amor, de allí a que la hacienda se llamará La Mágica Cascada, su cuñada Elena se quedó en casa con el bebé y su hermano Pablo y Robert que era como un primo, dueño de la hacienda, se estaba encargando de todos los niños, montandolos sobre sus hombros y lanzándolos al agua, en otra ocasión Rebeka estaría jugando con ellos, o en Milán con su amiga, preocupada por sus compras de la nueva