Dos días después Rebeka estaba en Venezuela, en la hacienda La Mágica Cascada propiedad de la familia Mendoza, María Mendoza era comadre de Mercedes y como hermanas, esta le dijo que el campo le caería bien a Rebeka, estaban preparados para la supuesta adicción de Rebeka y una psicóloga había ido a atenderla, pero ella la había rechazado, estaba furiosa con su familia porque no le creían, ella sufría pensando que a estás alturas Diego estaría muerto. Escucho los pasos rápidos llegar a la puert