A Diego le tocó tomar sus responsabilidades de inmediato, ya que apenas al día siguiente de haber llegado recibió instrucciones de don Massimo de atender a un representante para la compra millonaria en armas, Diego se preparó, era como entrar a un ring dispuesto a golpear a un hombre que no le había hecho nada, así lo vio, no era nada personal, el hombre se sorprendió al verlo, no se hicieron presentaciones, pero Diego era Halcón y aunque tenía permitido rebajar un veinte por ciento el valor