Capítulo 9. La inseminación.
Al día siguiente, Erika, que acaba de llegar a Boston, se encuentra con Amelia, quien le describe con entusiasmo la ciudad y su nueva vida. Sin embargo, la alegría de Amelia se ve ensombrecida por la tristeza que le produce el trato de su jefe, lo que genera una expresión de preocupación en el rostro de Erika.
—Ahora sí me vas a decir qué te sucede. Me tienes muy preocupada, en serio. ¡Habla ya, por favor!
—Es muy difícil de explicar, Erika. Te lo diré, te lo prometo, pero ahora no puedo.
—¿No