Capítulo 25: Mía renovada.
La puerta de la oficina de Noah se cerró tras Amelia, liberándola por un momento de la frustración que le producía su nuevo puesto.
Necesitaba un respiro del teléfono incomprensible y de los archivos laberínticos. Al salir al pasillo de la presidencia, sus ojos se encontraron con una visión familiar, una que le trajo una bocanada de aire fresco de Laredo: su mejor amiga, Erika.
Erika, con una sonrisa radiante y la misma vitalidad de siempre, estaba de pie junto a un escritorio, una carpeta nueva