Cautivada por el CEO. Capítulo 3. En serio me gustaría…
Drake la levantó del suelo y se la llevó al hombro como un saco de papas, camino hasta la oficina, la lanzo al sofá y se regreso a poner el seguro en la puerta.
—Ahora princesa, ¡desnúdate! Quiero verte sumisa… —ordenó con voz grave acercándose a ella, desatando su corbata, pero en lugar de una mujer desnuda, consiguió un zapato que venía a toda velocidad en dirección hacía él—. ¡Ay! ¿¡Que diablos te pasa!? ¿Es que acaso te has vuelto loca?
Matilda estaba endurecida, sus zapatos de diseñado