Mundo ficciónIniciar sesiónKentarō se apresuró a ducharse y vestirse desde las siete de la mañana, procuró no hacer ruido para permitirle a Hikaru descansar lo más posible. Debía volver a sus obligaciones, su exabrupto telefónico del día anterior le había dado la libertad de saltárselas por una noche, pero no podía darse muchos lujos, al menos, no aún, pensaba…
Se acercó de nuevo al chico, sacudió su cabello con su







