El collar y el acechador
El Gran Salón de la Fundación Global se había transformado en un laberinto de cristal y oro. Un cuarteto de cuerdas, estratégicamente situado sobre una plataforma de mármol, interpretaba versiones neoclásicas de piezas contemporáneas; el sonido del violonchelo vibraba en el suelo, mezclándose con el murmullo constante de las risas ensayadas y el tintineo de las copas de cristal de Baccarat. Para la élite presente, aquello era una noche de filantropía; para los protagoni