El nombre del engaño
Elena salió del baño de mármol con la barbilla en alto, ajustando la pequeña bolsa de mano contra su costado. El aire del pasillo, alfombrado y silencioso, parecía más pesado que el del salón principal. Cada paso que daba con sus tacones de aguja era un decreto de independencia, pero por dentro, su alma seguía siendo un manojo de nervios.
Dobló la esquina con prisa, buscando la seguridad que Taylor le había prometido, cuando de pronto, el mundo se detuvo.
El impacto fue sec