El aliado de la justicia
El bullicio de la comisaría central parecía una sinfonía de desesperación. El tecleo incesante de las viejas máquinas de escribir, el eco de los teléfonos fijos sonando en cadena y el murmullo de los detenidos creaban una barrera de sonido que, lejos de aturdir a Julieta Blackwood, parecía afilar sus sentidos. Se mantuvo estática por unos segundos, observando las sombras que se proyectaban en las paredes de cemento gris, procesando la monumental información que Leonor a