Mundo ficciónIniciar sesiónRosella Bellini dibujaba a la luz del sol de la tarde. Su improvisado caballete se tambaleaba si ejercía demasiada presión, así que cada trazo debía hacerlo con más cuidado del habitual. La habitación estaba impregnada con un aroma a frutas cítricas; ella prefería el aroma de lavanda, pero el de frutas cítricas estaba bien, combinaba perfectamente con la vista de la calle que ella dibujaba. En el barrio costero de Ocean Beach, la avenida del Mar ofrecía vistas privilegiadas a la costa. Sumerg







