Mundo de ficçãoIniciar sessãoAdair se volteó. Caminó y subió las gradas. Cruzó el pasillo hasta la puerta, donde se detuvo. Giró ligeramente, para darle otro vistazo a Caeli; pero lo único que pudo ver fue la espalda de este concentrado en sus deberes. Realmente no le agradaba el hecho de dejarlo solo, aún menos con la carga de cuidar a su padre; sin embargo, no podía decidir simplemente quedarse para cuidarlo. No podía abusar de la confianza hasta tal punto; aunque su corazón ya se sentía culpable por







