Mundo ficciónIniciar sesión-¿qué estás diciendo? - su madre lo regañó - ¿te atreves a levantarme la voz?.
Adair sacó el aire por la boca. Volteó hacía su madre, diciendo - Madre, ¿no te ha quedado claro? - mantuvo la voz moderada - en ningún momento he aceptado casarme.
La porcelana resonó. Adair miró a Fabiola; quien dejó la taza en la mesa - Los preparativos ya están hechos, sólo faltan algunos







