Si bien, el hierro había disminuido de tamaño, aún tenía un peso considerable; a lo cual, Caeli no se vio afectado. Creyendo que no era tan pesado como parecía, Adair se acercó - Déjame hacerlo - estiró la mano para tomar las pinzas. Su mano apretó un costado de las de Caeli, lo que provocó que esté retirara las suyas.
Caeli dejó que Adair tomara su lugar. Adair se relajó al prensar el bloque con las pinzas. Pensando que sería sencillo hacerlo ya que alguien más pequeño que él pudo moverlo sin