Mundo ficciónIniciar sesión-Sólo puedo dejarte medicina para el dolor. Por lo demás, se curará solo - sus dedos huesudos empujaron el pecho de Adair. Indicándole que se volviera a recostar. Adair se dejó caer de espaldas, con las piernas colgando a un lado y el torso torcido; mientras el viejo metió la mano en la maleta. Sacó un objeto largo. El cuero emitió sonidos al ser rozado - Casi te rompiste las costillas - se puso el estetoscopio en los oídos.







