Mundo ficciónIniciar sesiónSu estómago estaba por reventar; mientras se paraba fuera de la habitación de Caeli. Esperando que diera la orden para poder entrar. La puerta se abrió a su espalda - ya puedes pasar - se volteó. El chico salió con un montón de tela envuelta en sus brazos. Camisas y pantalones se podían distinguir entre las mantas largas - tenía una semana sin cambiarlas, ahora puedes acostarte en sábanas limpias.







