Mundo de ficçãoIniciar sessãoElara
Mi madre, al ver mi pánico, corre hacia mí. Intento respirar a pesar de la opresión en mi pecho. No me deja ir a casa. ¿Significa eso que me están desterrando porque no tengo lobo? ¿Lo sabe? ¿Lo descubrió?
—¿Qué le hiciste? —exige mi madre.
—Nada, tienes cinco minutos —le dice antes de salir de la habitación y cerrar la puerta.&n







