[...]
- Maciel, no sabes cuánto te extraño. Pensé en invitarte a cenar y así podría agradecerte por lo que hiciste, recordarnos el pasado...
- Ya basta Anastasia, si viniste a hablar sobre cosas del pasado, infelizmente no tengo tiempo para eso.
- Vine a hablar de negocios también Maciel, quiero que me hagas un buen precio por algunas acciones de la empresa.
- No te entiendo, tenías acciones valiosas y las vendiste hace poco para disfrutar de la vida.
- Pero me arrepiento y ahora tengo otras pr