Elizabeth
Me desperté dolorida, habíamos hecho el amor muy salvaje y yo iba a salir de la cama, cuando sentí a Maciel tirándome de la muñeca y lo miré asustada.
- ¡Piénsalo bien, si de verdad quieres unirte a mí, chica, una vez que me digas si yo no admito ser hecho de idiota!
- Me estás lastimando, Maciel, dije que aceptaría casarme contigo delante de todos.
- ¿Has cambiado de opinión?
Le dio otro tirón.
- Puedo ser joven, pero mi palabra es una.
= Te amo... intenté todo lo que pude par