Capítulo 7.- Casualidad inesperada.
Los días que siguieron fueron iguales, reuniones, llamadas, visitas a farmacéuticas. No había deseado ver tanto a una persona en mi vida, pero me daba angustia el no poder volver a ver a esa mujer en la escuela ni mucho menos en el parque donde nos vimos la última vez.
Malos pensamientos han cruzado por mi mente, desde que está en un hospital hasta que la hayan llevado a la morgue. De solo pensar que ese infeliz le haya hecho algo, la sangre me hierve. Eso es algo que no me ha dejado concentrar