Capítulo 6.- Cine en casa.
Al llegar a casa fuimos recibidos por un trío de pequeños terremotos. Entre gritos de felicidad, abrazos y besos por poco terminamos tirados en el suelo. La energía que cargan estos niños es aterradora.
—¡Papi! —Danna frunce el ceño mientras me escruta con esos hermosos ojos azules—. Hueles a feo.
—No cariño, si estoy recién bañado. —toco la punta de su nariz con el dedo índice—. ¿Será la colonia?
—No quieras engañarme papi. —hace un puchero—. Huele a eso que toma la abuela cuando ustedes no es