Capítulo 35.- La tormenta.
El regreso lo hacemos en absoluto silencio, cada quien va perdido en sus propios pensamientos.
Con la mirada fija en la carretera voy trazando el plan de lo que será completar la información y hacer las debidas denuncias y entrega de la evidencia, pero para ello me hace falta lo más importante y es entrar a tomar el puesto como CEO de la empresa, eso me va a facilitar tener acceso a más información. Después de eso no hay vuelta atrás.
—No entiendo el por qué estás haciendo todo esto, pero sé que debes tener una explicación. —hace un breve silencio posando su mano sobre mi muslo—, juro que no te voy a presionar porque no soy quien para hacerlo, pero si necesitas a alguien en quien confiar quiero que sepas que puedes contar conmigo.
Su confesión removió algo en mi interior, tal vez no esté a punto de hacer lo correcto, pero necesito desahogarme y poder tener una visión más clara acerca de lo que voy a hacer.
—Algo dentro de mí me hace confiar en tí, solo espero no arrepentirme más adela