Mundo ficciónIniciar sesiónSe parte el cielo mientras me aferro al largo ventanal de la estación de policías.
—¿Qué te dijo?
—Se disculpó.
—¿Solo eso?
Las preguntas del flacucho no nos llevan a ningún sitio, por eso su compañero regordete entra en acción.
—Nunca quiso que lo visitaras.
—Lo sé.
—¿Por qué?
—Estaba aquí porque descubr&i







