Mundo de ficçãoIniciar sessão—Solo puedo decirte que con menos de treinta primaveras en el bolsillo me vivo la historia que siempre quise escribir.
La entrevistadora me ofrece una mirada endiablada, que de no ser por ese baño miel que le endulza los ojos, acabaría a sus pies; suplicándole perdón o invitándole un paseo por el infierno.
—¿Puedes responder a alguna de mis preguntas?
Ya no me ve. Se dir







