María Isabel
Luché, hice lo que pude para no ser llevada al interior de esa camioneta y alejada de la vida a la ahora me había adaptado con tanta rapidez ¿Cómo volver? Esa pregunta era la que me ayudaba a patalear en los brazos de Antonio.
Un golpe en mi cabeza me dejó en la absoluta oscuridad, esperaba que como el cobarde que es lo hiciera, solo que se tardó más de lo predicho.
La incomodidad a la que mi cuerpo fue sometida en ese auto me lastimó la espalda y las piernas, la posición era sum