Observaron el perfil lejano del Bósforo mientras el viento movía sus cabellos. Melani analizó a su amiga; a sus 29 años, Lale poseía una belleza madura y una seguridad que ocultaba con éxito las cicatrices de la alta sociedad. Habían pasado cinco años desde que Burak Köksal se había ido a Reino Unido, el mismo periodo que llevaba roto el compromiso que una vez unió a Lale con él, una mancha social que la élite conservadora de Estambul no perdonaba.
—Hoy la ciudad está insoportable —comentó L