Leandro sostuvo con ternura a su pequeño bebé en brazos mientras conversaba con Jazmín en el acogedor salón de su hogar. La luz suave de la tarde se filtraba por las cortinas, creando una atmósfera tranquila y serena.
— ¿Sabes qué día es hoy? — preguntó Leandro con una sonrisa mientras acariciaba suavemente la cabeza del bebé.
Jazmín miró a su esposo con cierto pesar en los ojos, pero sonrió y asintió.
— Sí — respondió —. ¿Quieres ir a visitarlo?
— Deberíamos. Compraremos flores en el camino