77 - Merece saber la verdad.
La noche estaba envuelta en un velo oscuro cuando Leandro se encontraba en el asiento trasero de una ambulancia, con su esposa Jazmín inconsciente a su lado y su recién nacido llorando en brazos. La desesperación se reflejaba en su rostro mientras gritaba a los paramédicos que se apresuraran hacia el hospital más cercano.
— !Pueden darse prisa! ¡Mi esposa necesita ayuda urgente! — exclamó Leandro, con voz angustiada, mientras miraba alternativamente a Jazmín y a su pequeño hijo.
Los paramédicos