213 - Un territorio peligroso.
Guisselle abrió los ojos lentamente, y lo primero que percibió fue un blanco deslumbrante. Un zumbido persistente acompañaba el sonido rítmico de los monitores, golpeando en su mente como un martillo constante. Parpadeó varias veces, tratando de enfocar su vista y ubicarse, pero todo lo que la rodeaba era desconocido. Se sintió perdida, atrapada en un lugar que no reconocía. Intentó moverse, pero una presión en su mano la detuvo. Instintivamente, su cuerpo se tensó, y su corazón comenzó a latir