212 - Fabio Rymer es un hombre peligroso.
Fabio se desplomó en la silla de lujoso pero sombrío hospital. El dolor en su cuerpo era como un fuego que no podía apagar, pero había cosas más importantes que el dolor. La herida de bala en su brazo, apenas vendada apresuradamente por uno de sus hombres, supuraba con cada movimiento. Aun así, Fabio no quería detenerse. Había demasiadas cosas en juego, y el tiempo no estaba de su lado.
— Señor, debe dejar que lo atiendan — insistió uno de sus hombres de confianza, un hombre robusto y de rostro